WotC ha puesto en marcha por fin sus DnD Encounters, anunciados desde hace meses. Este proyecto consiste en partidas semanales basadas en campañas preestablecidas, en las cuales los jugadores, según avancen, derroten criaturas o resuelvan misterios, ganarán puntos que luego servirán para conseguir premios.
No es mala idea si en principio pensamos que servirá para fidelizar jugadores y atraerlos a la causa (lo cual aparecerá como un "activo" en el balance económico de la empresa). Pero todo este proyecto no es más que un trasunto de las competiciones online entre jugadores, ya sea en videoconsolas o en PC.
Para empezar, hay que exponer un hecho claro: no estamos hablando de una gran empresa multinacional, sino de la división de una empresa juguetera. Estos encuentros funcionarán muy bien en EEUU, donde hay montones de tiendas y librerías donde se organizarán estas partidas, aunque siempre mejor cuanto más cerca de un gran núcleo urbano.
Pero fuera de EEUU, y aquí en España sobre todo, sólo podrán participar los que vivan en o cerca de las grandes capitales, y aun así está por ver cuántas acogerán estos eventos y con qué frecuencia. Viviendo en provincias nos olvidamos del tema.
Si de verdad querían organizar un gran torneo a nivel global, trasladar a la mesa lo que es un éxito en las pantallas, podrían comenzar por sacar de una vez el tablero virtual que con tanto bombo anunciaron hace dos años. Porque la solución natural sería Fantasy Grounds u otro software similar, pero el exagerado precio de las licencias lo convierten en artículo de lujo (muy lejos de la esencia "barata" de los juegos de rol).
Además, toda la iniciativa huele a mercantilismo que apesta desde que miramos con atención la lista de puntos por objetivos: casi al final puede leerse que, por llevar una raza o una clase del Player's Handbook 3 se obtienen dos puntos, y si coges una dote de ese mismo libro, un punto más. Qué casualidad que ese es el libro que ahora les interesa vender…
Y todavía hay que aguantar en Twitter a los saltimbanquis que llevan las cuentas oficiales llenarse la boca con los eventos programados, las recompensas y blabla. El tono general de los "oficiales" es el de haber encontrado el maná que introducirá el juego, por fin, en el plano de entretenimiento que les faltaba cubrir.
La idea general es buena, pero la aplicación o la forma de trasladarla es pésima. Con una videoconsola y una conexión a Internet puedes participar en torneos con cualquier otro jugador en el mundo; suponiendo que necesitemos jugar a rol para competir con otros, las limitaciones son mucho mayores que el probable beneficio de los jugadores.
Fantasy Grounds es una aplicación diseñada para jugar a rol a través de Internet, ideada en su origen para jugar con aquellos amigos que, por un motivo u otro, no pueden jugar in situ.
El DM haría de servidor de la partida, mientras los jugadores se conectan a él. La aplicación cuenta con todo tipo de ayudas y detalles muy especiales para meternos en harina, comenzando por un maravilloso interfaz que simula una mesa de juego, o los impresionantes dados en 3D que se utilizan para las tiradas. Dispone de biblioteca d20 y, desde hace algunos meses, incluye los sistemas de juego más populares (aunque hay que pagar por cada uno de ellos, todo sea dicho).
Este programa es, de largo, el mejor en su género, salvando los 40$ que cuesta la licencia completa (la que permite hacer de servidor), y lo que es aún peor: cada jugador debe adquirir una licencia, lo que sale por 24$ por cabeza además del DM.
Una alternativa gratuita a Fantasy Grounds es MapTools, una aplicación hecha en Java que incluye muchas funciones incluidas en la primera, aunque de forma menos "vistosa". También es destacable que algunas de las características más llamativas del programa de pago están en fase de votación en MapTools, o dicho de otro modo, al tratarse de un programa gratuito su desarrollo es más lento.
Quizás lo peor sea precisamente que esté construido en Java, una plataforma lenta como pocas y que devora más recursos que una piraña en una piscina infantil.
Pero insisto en que se trata de una aplicación muy interesante, con muchas funciones realmente potentes, y además gratis.





























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