Este año que baja el telón en unas pocas horas ha sido el año del asentamiento de la cuarta edición de DnD. Si bien la "tribu" de detractores es constante, si no creciente, los datos de ventas demuestran que la franquicia goza de una excelente salud, y quizás, la nueva estrategia editorial de WotC sea satisfactoria.
Y eso en lo que a "papel" se refiere, porque la gran campanada del año surgió de la propia WotC y su política hacia los formatos digitales (entendiendo PDF como tales).
En abril, la compañía decidía poner fin a la venta de sus ediciones digitales en todas las tiendas especializadas, y aún peor, impidió inicialmente la descarga de esos archivos a quienes ya habían pagado por ellos. Tanto Paizo como DriveThruRPG consiguieron prorrogar ese derecho varios días más, no sin peleas y bonitas palabras de cara a la galería, pero sin alzar demasiado la voz para no molestar al gran ogro.
La chispa de este desaguisado fue la aparición en medios pirata del Player's Handbook 2 pocas horas después de su salida oficial. WotC arguyó la defensa de sus intereses frente a la piratería rampante, y la prohibición "suponía" para ellos un modo directo de frenarla. Lógicamente nadie creyó ese argumento, posiblemente ni ellos lo creyeron, ya que los libros publicados posteriormente están ahí, al alcance del quien los desee.
Cuando surgió todo esto, lo primero que pensé fue en una tienda propia de WotC sin pagar cuotas a ninguna otra tienda. Otros divagaron y comentaron que la compañía estaba haciendo inventario y recomponiendo sus bienes, de tal manera que todos sus activos permanecieran en su poder frente a la posibilidad de venta de la franquicia.
Sea como fuere, nos privaron de copias OEF aunque seguimos teniendo las escaneadas, mejorables sin duda alguna, aunque útiles.





























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