A propósito de la inauguración de la GenCon, olvidé mencionar la presentación en sociedad del nuevo cómic para DnD con licencia de Hasbro/WotC, a cargo de IDW Publishing.
Aunque esto se conocía desde el pasado mes de abril, ya hay ejemplares del número 0 circulando por la convención de Indianápolis, y por fin será el 10 de agosto cuando se ponga a la venta.
Sin ninguna duda, los elfos son la raza que mejor resume la magia y la mística de la mayoría de juegos de rol de fantasía medieval.
Su origen se remonta a la mitología germánica, que los retrataba como seres semidivinos con poderes mágicos, y que podían ayudar o dañar a los humanos.
En la mitología pre cristiana apareció la división entre los elfos de la luz y los elfos de la oscuridad, relacionados unos con los Æsir (los dioses) y los otros con los dvergar (enanos).
Posteriormente se creó toda una mitología propia en la que los elfos aparecían como diminutos hombrecillos que habitaban en los bosques, y que nunca se dejaban ver por los humanos.
El Romanticismo del siglo XIX les devolvió la estatura (hasta equipararlos con los humanos), aunque su aspecto se idealizó sobremanera y los envolvieron de un aura mística por encima de lo terrenal.
Influenciado por esta última corriente Romántica, J.R.R Tolkien escribe el Silmarillion, un conjunto de relatos épicos que trata, entre otros muchos temas, la relación entre los elfos de la luz, de la oscuridad, los elfos negros y los enanos, tomando como referencia la mitología escandinava. Este libro comenzó Tolkien a escribirlo en 1914, aunque no sería hasta 1977 cuando su hijo ordenó el material y lo preparó para su publicación. Sin embargo, la primera versión completa[1] data de 1926.
Aunque esta obra es capital para el desarrollo posterior de los elfos en los RPG, serían primero El Hobbit (1937), como preludio, y sobre todo El Señor de los Anillos, publicada en tres volúmenes entre 1954 y 1955. Originalmente habría sido un único volumen a publicar como parte complementaria del Silmarillion, aunque el editor decidió dividir la obra en tres partes.
Anterior incluso a la obra de Tolkien, Lord Dunsany[2] escribió una de las
novelas pioneras en la narrativa fantástica, The King of Elfland's Daughter, publicada en 1924. En ella se reconocen claramente elementos fantásticos (antes incluso de que se utilizara esa denominación para la literatura) e influencias de los cuentos de hadas (muy especialmente de las antologías de los Hermanos Grimm). Aparece una tierra de los elfos y magia en forma de conjuros, en diversos momentos de la obra.
La continuación histórica de los elfos a partir de Tolkien surge a partir de Dungeons & Dragons, donde se consagran como criaturas místicas que forman parte del tejido mágico, más razonables e inteligentes que los humanos, y hasta con un desmesurado matiz racista hacia estos.
El rasgo élfico más distintivo, las orejas puntiagudas, procede de una anotación del propio Tolkien en la que las describía "con forma de hoja".
A continuación se mencionan de forma resumida el modo en que algunos sistemas o escenarios de campaña han presentado a los elfos.
Cuando Wizards of the Coast publicó el SRD de la 3.0 (el documento para la 3.5 se llamó RSRD — Revised System Reference Document), se omitieron diversos detalles por ser parte de la propiedad intelectual de la empresa. Por ejemplo, todo lo que hacía referencia a Greyhawk fue renombrado o directamente eliminado, como algunos conjuros de Mordenkainen, que tomaron nombres genéricos o desaparecieron del documento final[1].
Pero lo más curioso fue la docena de monstruos que se quedaron al margen por "formar parte de la identidad del producto", y por ende, no pueden ser reproducidos en otros juegos:
- Contemplador
- Gauth[2]
- Carroñero Reptante
- Tanar'ri[3]
- Baatezu[4]
- Bestia Trémula[5]
- Githyanki
- Githzerai
- Azotamentes
- Ilícido
- Mole Sombría
- Yuan-ti
De estos doce, el mind flayer pertenece a los ilícidos, con lo cual tendríamos realmente once. Pero lo llamativo es que, si intentaban evitar sucedáneos del juego original, el tiempo ha demostrado que había mil formas de circunvenir la norma.
Labyrinth Lord y Swords & Wizardry son dos claros ejemplos de emuladores con monstruos de la "lista prohibida" con ligeros cambios de nombre (la Serpiente de Tierra de Labyrinth Lord es sospechosamente parecida al Carroñero Reptante).































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