Con el paso de las ediciones, el juego ha perdido riqueza "ambiental" en beneficio de reglas, dotes, clases de prestigio y todo tipo de bonificadores. Si bien no serían necesarias reediciones de joyas antiguas (TSR mayormente), visto el rumbo de las ediciones actuales no sería mala cosa que WotC desempolvara aquellos manuales en los que se "coloreaba" lo que apenas se trazaba en los manuales básicos: la diversidad cultural entre naciones, las diferencias raciales en función de su origen, etc.
La 3.5 tiene manuales interesantes (Razas de Faerûn merece un lugar de honor), pero no son, ni de lejos, tan variados como los antiguos de TSR.
Un aspecto muy desarrollado de las anteriores ediciones era el elemento fundamental de cualquier tesoro: las monedas. Los Reinos Olvidados gozaban de extensos capítulos donde se explicaban las monedas, los objetos de intercambio comunes y exóticos, y las piedras preciosas específicas del escenario de campaña.
Esto es un resumen de las más importantes:
· Monedas de cobre: Las de cobre, las más comunes y menos valiosas de las distintas monedas, son conocidas como cobres, piezas de cobre o «pulgares de cobre» (esta última de es origen cormyta). Sembia puso en circulación una moneda cuadrada de hierro llamada peniacero cuyo valor es similar al del cobre (ver peniacero, más abajo). Entre las tribus bárbaras son usadas varias «monedas» que son astillas de hueso, y cuyo valor es también el del cobre. Las ciudades estado del Sur han acumulado todas un cierto número de monedas de cobre (unar-ches, radas, nifdieces y spanners de Calimshan, y fanders de Amn).





























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