Me siento casi obligado a explicar el porqué de las descargas en este blog para no provocar malentendidos.
Inicialmente no iban a aparecer libros o manuales comerciales en este blog, ya que no era (ni lo es tampoco hoy) la función ni la finalidad del sitio. De hecho, tanto en El Muro como en Twitter escribí que aquí no encontrarían archivos PDF para descargar como en tantos otros sitios. Y no porque sea un pazguato defensor de la (sobrevalorada) propiedad intelectual, sino porque ya hay muchos sitios dedicados a ello y me apetecía escribir (y de hecho, así lo hago y seguiré haciéndolo) sobre el aspecto "teórico" de los juegos de rol[1].
Sea como fuere, Demonoid desapareció en septiembre y la mayoría de visitantes que venían hasta aquí lo hacían buscando tal o cual libro: era evidente que la peña andaba tras la pista del botín que antes tan fácilmente se obtenía mediante torrents.
Dado que yo mismo bajo manuales o los busco cuando me interesan (aunque reconozco que compro más de lo que descargo), me pareció buena idea crear una sección secundaria para mantener esas descargas clasificadas y con acceso rápido.
De hecho, puede comprobarse que las fechas de subida de archivos se corresponden con las semanas siguientes a la "caída en desgracia" de Demonoid.
No negaré que hay cosas que me cuesta poner más que otras, sobre todo las de Paizo. Sus productos son de enorme calidad y a unos precios más que asequibles, por lo que su compra es factible a todas luces.
En fin, sólo quería expresar mi opinión sobre esto para evitar confusiones. Desde luego, lo que no pretendo es caer en la hipocresía de muchos que, succionando descargas a ritmo frenético, luego atacan con vehemencia a los que abiertamente las proporcionamos, o cuanto menos, no las censuramos.
- principalmente, aunque no exclusivamente [↩]
publicado en la categoría Cómics y Revistas
Publicación electrónica con material para Dungeons & Dragons.
{meta-autop-tamaño}Archiroleros

Esta es la historia de un tipo más cercano a los 40 que a los 30. Era solitario, separado y con un hijo, friki en el sentido más estricto, y pagado de sí mismo hasta la saciedad. En realidad sólo necesitaba unos aplausos para sentirse la reina del baile.
Aficionado como era a los juegos de rol, un día encontró un foro, vagos.es, en donde meses antes habían creado un hilo para postear descargas de libros en formato PDF.
Decidió suscribirse a ese foro y compartir el material que ya tenía, amén del que encontraba cada día.
Como en los primeros meses de vida de ese hilo la gente era un poco reticente o un poco vaga para publicar, nuestro tipo irrumpió como un elefante en una cacharrería, publicando todo lo que se encontraba, sin discriminar entre el material útil, interesante o demandado. Él publicaba y así sumaba enlaces de descarga a su currículum.
El caso es que aumentó el número de visitantes a ese hilo, conviertiéndose en uno de los más frecuentados del foro. Y como todo el mundo valoraba justamente el esfuerzo de nuestro "héroe", él comenzó a henchir su orgullo de tal manera que llegó a sentirse el capo del hilo forero. Comenzó a dar consejos sobre el formato de los enlaces, a recomendar qué se debía publicar y qué no, y a dar unas torpes lecciones magistrales sobre historia de los juegos de rol calcadas palabra a palabra de la Wikipedia norteamericana.
Poco a poco, los suscriptores habituales de esa sección del foro asimilaron que una buena aportación sería la que decidiera nuestro tipo, y así, se le reverenciaba y adulaba de tal manera que él creyó ser el amo y señor de las descargas roleras.
Preguntado sobre las fuentes de sus descargas y los lugares donde las encontraba, él daba unas vagas indicaciones (principalmente, Google) y poco más; muchos sabían, sin decirlo, que algunas cosas no se encuentran vía buscador. Nuestro hombre no estaba dispuesto a compartir sus tesoros y poner en riesgo su hegemonía en el foro.
Pero he aquí que el foro cambió de manos y los nuevos propietarios implantaron una política mucho más restrictiva en lo referente a descargas ilegales. El hilo en que reinaba nuestro héroe fue cerrado, coartando la vía nutritiva del ego del tipo en cuestión.
Intentó refundarlo después de buscar el enlace al hilo original, sin éxito en ambos casos, perdiendo el contacto con los fieles escuderos que tan bien valoraban sus aportaciones.
Unos meses después creó un blog con la idea de recrear el viejo hilo de vagos.es y atraer de nuevo a la cohorte de aduladores. Dos meses le costó adecuar la plantilla y el estilo del blog a sus necesidades, hasta que finalmente, entre diciembre de 2008 y febrero de 2009, se dio cuenta de que aquello no sería nunca ni un pálido reflejo de lo que pretendía.
Ignoró un detalle crucial: si creas un blog porque quieres escribir, te importará un comino si lo leen mil que uno: el fin no es la popularidad online, sino la satisfacción egoísta del escrito. Él quiso crear un directorio de descargas, y apoyándose en la efímera popularidad que había conseguido, sentar cátedra sobre juegos y sistemas de juego. Nada de esto funcionó.
Durante unos meses nuestro tipo desaparece. ¿Acaso se ha dado por vencido?.
El caso es que, por casualidad, encontramos un nuevo rincón donde anida nuestro hombre. ¿Qué tipo de sitio online podría crear una persona carente de afecto? Pues una red social. ¿Qué mejor que eso?.
Se conoce que algunos de sus antiguos bufones de halago fácil han acudido a la llamada de la nueva guarida, aunque la inmensa mayoría ha buscado otros lugares.
Concluyo la historia diciendo que a nuestro tipo sólo le ha seguido una persona, con menos problemas personales que él, lo cual puede serle útil.
Esperemos que todo le vaya bien de aquí en adelante.





























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