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La Saga de Elminster
Este artículo es parte de una serie, Rese­ñas lite­ra­rias»

Esta pen­ta­lo­gía se publicó, en su edi­ción ori­gi­nal, entre 1994 y 2004, y es obra del gran EdElminster Green­wood. Elmins­ter es uno de los magos más pode­ro­sos en la his­to­ria de Fae­rûn, y sin duda, el más reco­no­cido de los archi­ma­gos de ese mundo. 
Huelga decir que Green­wood es el padre de los Reinos Olvi­da­dos, esce­na­rio que fue de sus cam­pa­ñas de DnD desde 1975, aun­que el suple­mento For­got­ten Realms Cam­paign Set fue rubri­cado, ade­más, por Jeff Grubb.
Dicho esto, nadie más que el pro­pio Green­wood habría podido nove­lar la his­to­ria del gran archi­mago, aña­diendo ade­más que algu­nas de las mejo­res nove­las en torno a los Reinos per­te­ne­cen a él.

La Forja de un Mago (1994)

La Forja de un MagoLa pri­mera novela nos pre­senta a un joven Elmins­ter cui­dando de un rebaño en los alre­de­do­res de su pue­blo natal, Hel­don. Allí es sor­pren­dido por un mago a lomos de un gigan­tesco dra­gón, quien, des­pués de dar por muerto al joven, se lanza a arra­sar Hel­don y aca­bar con el "hom­bre fuerte" de la comu­ni­dad, que no es otro que el padre de Elmins­ter. La muerte de su pro­ge­ni­tor, Elthryn, blan­diendo una espada mítica que en tiem­pos per­te­ne­ciera al rey (abuelo del futuro mago), mar­cará por com­pleto la exis­ten­cia del joven.
El anti­guo rey de Atha­lan­tar, lla­mado popu­lar­mente "Rey Ciervo", tuvo varios hijos, aun­que nin­guno lo sufi­cien­te­mente capaz de gober­nar. El único con esas cua­li­da­des era Elthryn, quien renun­ció asqueado de la gue­rra entre her­ma­nos, y pre­fi­rió exi­liarse en un minúsculo enclave cer­cano a la fron­tera. Pero el trono se con­vir­tió en un sim­ple esca­pa­rate de cara al pue­blo, ya que un con­sejo de magos osten­taba el poder real de Atha­lan­tar, y con­tra ellos irá diri­gida la sed de ven­ganza del joven Elmins­ter.

A par­tir de ahí, el joven vaga de un lugar a otro como ban­dido (asal­tando cara­va­nas ofi­cia­les), ladrón urbano en la capi­tal, sacer­do­tisa de Mys­tra (la diosa cam­biará su sexo para que amplíe sus miras de cara al futuro), y ya luego for­ta­lece su expe­rien­cia for­mando parte de un grupo de aven­tu­re­ros.
Muchos años des­pués, cuando se siente lo sufi­cien­te­mente pode­roso para retar a los magos de Atha­lan­tar, vuelve a la capi­tal y pla­nea su venganza.

En tér­mi­nos gene­ra­les, este es pro­ba­ble­mente el mejor y más com­pleto de los libros de la serie. El comienzo, o el modo de intro­du­cir la his­to­ria, es flojo en tér­mi­nos glo­ba­les, pero el camino que sigue hasta con­ver­tirse en mago es como una fábula de cómo lograr una clase de pres­ti­gio.
Los dis­tin­tos entre­na­mien­tos a los que se somete, su deci­dida des­gana con res­pecto a la espada (sin embargo es bueno con la ballesta), sus años como ladron­zuelo de tejado en tejado y otros tan­tos como apren­diz de un pode­roso hechi­cero elfo, nos sir­ven para con­for­mar un per­so­naje que va más allá de los con­ju­ros y su esta­tus de "Ele­gido de Mys­tra".

Lo dicho, un libro muy entre­te­nido, y cuyo final, aun­que espe­rado, no deja de ser intere­sante por el modo en que se describe.

Elmins­ter en Myth Dran­nor (1997)

Al ter­mi­nar su "tra­bajo" en el pri­mero de los libros, Mys­tra ordena a su "ele­gido" enca­mi­narseElminster en Myth Drannor hacia Cor­mant­hor, la legen­da­ria (y racista) ciu­dad de los elfos.

Elmins­ter habrá de luchar, sobre todo, con­tra la aver­sión élfica hacia las demás razas, y muy en espe­cial con­tra los huma­nos, con­si­de­ra­dos "ani­ma­les sal­va­jes y pelu­dos sin nin­gún bri­llo de inte­li­gen­cia".
En la ciu­dad encon­trará el amparo de la Srins­hee, una pode­rosa maga elfa que sirve como con­se­jera al máximo man­da­ta­rio de la ciu­dad, deno­mi­nado El Ungido.

Per­ma­ne­cerá en la ciu­dad durante más de veinte años, con­ti­nuando sus estu­dios como apren­diz de un cruel archi­mago elfo. Y allí será tes­tigo de la colo­ca­ción del myt­hal[1]: esa es la fun­da­ción de la ciu­dad de Myth Dran­nor, ante­rior­mente lla­mada Cor­mant­hor.
Como curio­si­dad, el nom­bre Dran­nor es un home­naje de los pocos elfos que acep­tan la lle­gada de otras razas al pri­mer elfo cono­cido que se rela­cionó con una de ellas, varios mile­nios atrás.

Para quien conozca media­na­mente la his­to­ria de los Reinos, un libro con la ciu­dad elfa como esce­na­rio, escrito ade­más por Green­wood, es un cara­melo mara­vi­lloso. Pero algo tiene la his­to­ria que no cuaja dema­siado.
Las des­crip­cio­nes de la ciu­dad, aun siendo ricas en deta­lles, no son sufi­cien­tes para  ima­gi­nar glo­bal­mente el esplen­dor de la misma. Se agra­de­cen al inicio de la his­to­ria, pero luego son los per­so­na­jes los que asu­men todo el pro­ta­go­nismo y casi da la impre­sión de que la his­to­ria podría trans­cu­rrir en cual­quier otra ciu­dad elfa.
Sobre este tema, en el pri­mer libro de la tri­lo­gía de Cormyr se hacen muchas refe­ren­cias a la corte élfica, su pom­po­si­dad, su esté­tica, su fra­gi­li­dad visual, y sin embargo en este libro ape­nas se atis­ban algu­nos de esos rasgos.

Qui­zás sea el per­so­naje de Elmins­ter el que más llame la aten­ción, no por ser pro­ta­go­nista (que lo es), sino por el giro que hace el autor del libro. En la pri­mera novela tene­mos a un per­so­naje que aprende con­ti­nua­mente, cuyo poder vemos cre­cer de hito en hito, hasta alcan­zar el tramo final, cuando asume la tarea de derro­tar a los enemi­gos del reino.
Aquí, sin embargo, tene­mos a un mago menor (qui­zás para enal­te­cer el poder élfico, no lo sé), obli­gado a per­ma­ne­cer en la ciu­dad por man­dato divino, y cuyo poder real sólo pal­pa­mos en momen­tos muy determinados.

En gene­ral, la novela es intere­sante sin lle­gar a cum­plir muchas expec­ta­ti­vas, aun­que en con­junto sea más irre­gu­lar que la pri­mera. Con todo, hay deta­lles muy jugo­sos sobre el estilo de vida en Myth Dran­nor.

La Ten­ta­ción de Elmins­ter (1998)

La tentación de ElminsterLa his­to­ria nos pre­senta un grupo de aven­tu­re­ros explo­rando una tumba entre las rui­nas de Myth Dran­nor… varios siglos des­pués de lo suce­dido en el libro ante­rior.
Elmins­ter se halla en esa cripta en esta­sis total, situa­ción que se rompe con la lle­gada de esos aven­tu­re­ros.
Tras salir de la cripta, el mago ten­drá un encuen­tro con Azuth, un dios menor que sirve de heraldo a Mys­tra; ésta se ausen­tará, o no podrá cum­plir sus res­pon­sa­bi­li­da­des con res­pecto al tejido mágico, por lo que toda prác­tica arcana será peli­grosa o incluso inútil.

A par­tir de ahí, Elmins­ter habrá de sol­ven­tar diver­sas situa­cio­nes mediante el inge­nio o sus anti­guas habi­li­da­des como ban­dido y ladrón. Más tarde, reci­birá ins­truc­cio­nes (divi­nas, se entiende) de acep­tar a una mal­vada archi­maga como maes­tra, a quien el mago ren­dirá leal­tad "supe­di­tada única­mente por su leal­tad hacia Mys­tra".
Y este deta­lle será el que inten­tará explo­tar la archi­maga, que ten­tará sus con­vic­cio­nes para inten­tar atraerlo hacia las suyas pro­pias (un dios malvado).

Algo que me gustó mucho de este libro (que se repite en el siguiente, aun­que menos) es cierto des­or­den en la his­to­ria, como si todo fuera for­tuito[2], por­que la sen­sa­ción que queda es la de una par­tida de rol tal cual, con sus giros ines­pe­ra­dos y su ritmo caótico.

Esta novela podría leerse de forma indi­vi­dual sin nin­gún pro­blema, ya que ni con­ti­núa la his­to­ria ante­rior ni su con­clu­sión se amplía en la siguiente.
En tér­mi­nos gene­ra­les es entre­te­nida, algo así como la trans­crip­ción nove­lada de una cam­paña rolera. Hay cabos que no encuen­tran fin ni solu­ción, aun­que es un deta­lle menor que puede inter­pre­tarse como licen­cia de autor.

Final­mente, Mys­tra le pide al mago que cuide y edu­que a tres niñas (supues­ta­mente hijas de la diosa), Lae­ral, Storm Dove, quie­nes apa­re­cen en las nove­las siguien­tes ya cre­ci­di­tas.
En algu­nos foros se dice, a veces citando al pro­pio Green­wood, que en este tiempo Elmins­ter pudo ayu­dar u orga­ni­zar el sis­tema polí­tico vigente en Water­deep (Los Seño­res de Water­deep), aun­que este punto es mera rumorología.

Elmins­ter en el Infierno (2001)

Bueno, qui­zás la menos orto­doxa de las nove­las, en ella tene­mos a Elmins­ter pri­sio­nero de unElminster en el Infierno archi­de­mo­nio lla­mado Ner­gal. Aun­que en la novela no se des­cribe com­ple­ta­mente, el mago lucha con­tra los Sha­do­va­res, unas pode­ro­sí­si­mas som­bras que gobier­nan una ciu­dad flo­tante. Tras ata­car Sha­dow­dale (hogar del mago), se enfren­ta­rán a Elmins­ter y, por mor de las fuer­zas desata­das, se abrirá un inmenso agu­jero pla­nar conec­tado con los Nueve Infier­nos. Y ahí entra en escena el men­cio­nado Ner­gal.

Todo el afán del archi­de­mo­nio será des­cu­brir el secreto del fuego de plata, el poder otor­gado por la pro­pia Mys­tra a sus ele­gi­dos. Para ello, se inter­nará en la mente y los recuer­dos del mago bus­cando ese secreto. Más allá de esta bús­queda, el pro­pio Ner­gal pre­tende retar a la diosa y tomar el con­trol del tejido mágico, para luego "reinar" en Fae­rûn como sobe­rano omni­po­tente.
Elmins­ter tra­tará de obs­ta­cu­li­zar los inten­tos del archi­de­mo­nio ofre­ciendo recuer­dos bana­les e incluso recuer­dos que no le per­te­ne­cen (otor­ga­dos por Mys­tra).

La diosa, indig­nada, tra­tará de libe­rar a su pro­te­gido per­so­nal­mente, pero des­pués de pul­ve­ri­zar a miles de demo­nios y otras abe­rra­cio­nes, se mar­chará en busca de ayuda (existe un pacto entre dio­ses y demo­nios por el que aque­llos no pue­den entrar de nin­guna manera en los Nueve Infier­nos. Esto se llama el Pacto Pri­mi­ge­nio).
Enviará a Halas­ter Bla­ck­cloak (Under­moun­tain), aun­que será derro­tado por dos veces (y la segunda es defi­ni­tiva… ). Luego acu­dirá the Sim­bul, la Reina-Bruja de Agla­rond, amante o com­pa­ñera de Elmins­ter, y jun­tos con­si­guen derro­tar a Ner­gal y vol­ver al plano mate­rial.

El grueso de la novela se cons­truye a base de esce­nas retros­pec­ti­vas (flash­ba­cks), y unas veces tie­nen inte­rés y otras no. Tam­poco es fácil fijar­las en el tiempo, ya que algu­nas de esas esce­nas per­te­ne­cen a la tem­po­rada de Elmins­ter en Myth Dran­nor, mien­tras otras incluso rela­tan esce­nas de cama (aun­que no de sexo) de gran Khel­ben "Bla­cks­taff".

La novela es, con mucho, la más grá­fica de toda la serie. Ner­gal somete al mago humano a innu­me­ra­bles tor­tu­ras, que van desde la sim­ple trans­for­ma­ción en gusano hasta la des­mem­bra­ción o el cer­ce­na­miento de la len­gua.
Otro tanto ocu­rre con las incur­sio­nes de Mys­traHalas­ter y la Reina-Bruja en los Nueve Infier­nos. Tal es el nivel de ani­qui­la­ción que es difí­cil ima­gi­nar que que­den más cria­tu­ras vivas, y las res­tan­tes, que ten­gan el sufi­ciente arrojo de enfren­tarse a seme­jan­tes máqui­nas de destrucción.

La novela en sí se hace muy pesada durante el pri­mer ter­cio. Elmins­ter queda redu­cido ape­nas a un ama­sijo de carne mien­tras el archi­de­mo­nio rebusca en sus recuer­dos el poder que ansía.
En ese punto, reco­nozco que como lec­tor era difí­cil intro­du­cirse en la his­to­ria por lo poco tras­cen­dente que en ella sucede.
Luego la cosa un mejora, aun­que sin exa­brup­tos, y a pesar de todo es la única de las nove­las que tenía ganas de aca­bar por comen­zar la siguiente. Tiene sus deta­lles, como todas, pero es muy espesa y difí­cil de dige­rir por no impli­car al lector.

La Hija de Elmins­ter (2004)

La Hija de ElminsterLa última de las nove­las retoma un argu­mento clá­sico en los Reinos como son las cons­pi­ra­cio­nes en Cormyr y sua­viza mucho el sabor duro y extraño des­pués de Elmins­ter en el Infierno.

La pro­ta­go­nista de la his­to­ria es Narnra Sha­lace, una ladron­zuela de Water­deeep, que, por ele­gir mal la víc­tima, cruza un por­tal mágico que la lle­vará hasta la sedi­ciosa Mar­sem­ber, a medio mundo de dis­tan­cia. Allí se verá invo­lu­crada en una cons­pi­ra­ción con­tra los Obarskyr[3], y, más tarde, como espía al ser­vi­cio de la corona para des­en­mas­ca­rar a los traidores.

Entre medias, un pro­yecto del reti­rado Mago Real de CormyrVan­ger­dahast, quien pre­tende sub­yu­gar dra­go­nes para defen­der el reino en caso de ata­que. Esto pro­vo­cará la inter­ven­ción del pro­pio Elmins­terMyr­meen Lhal (Lady de Ara­bel), Calad­nei (actual Maga Real) y la prin­cesa Alu­sair, inten­tando evi­tar un mal aún mayor (como la ira de los dra­go­nes al ente­rarse del plan… ).

Al final hay varias sor­pre­sas, de las que sor­pren­den de ver­dad, y pre­fiero no reven­tar­las por si alguien tiene inten­ción de leer el libro.

Otra his­to­ria entre­te­nida, más ligera aun­que más intere­sante que la ante­rior, y con muchos fren­tes abier­tos durante todo el libro. Hay una extensa escena de per­se­cu­ción entre Narnra y un Alto Caba­llero de Cormyr que merece mucho la pena.
Y como puede enten­derse, Elmins­ter ape­nas apa­rece en la his­to­ria salvo en los momen­tos cru­cia­les; la pro­ta­go­nista es Narnra, y a su alre­de­dor se cons­truye el tras­fondo, que, de todas for­mas, es fre­cuente en muchas his­to­rias de los Reinos.

Algo que no me gustó, aun­que es una opi­nión muy per­so­nal, es la elec­ción de Calad­nei como Maga Real de Cormyr[4].
El pri­mero de los Magos Reales fue el gran Bae­rau­ble Etharr, un mago de Net­he­ril[5] que pasó muchos años entre los elfos que habi­ta­ron Cormyr antes que los huma­nos. Bae­rau­ble se rela­cionó (y amó) a la explo­ra­dora y caza­dora elfa Alea Dahast, y de esa unión nació Ame­dahast, que suce­dió a su padre como Mago Real. Con el paso de los siglos, ven­drían Than­de­rahastJorun­hast yVan­ger­dahast. Todos eran des­cen­dien­tes[6] del mago humano y la explo­ra­dora elfa[7], con lo cual todos tie­nen, en mayor o menor grado, san­gre elfa. De hecho, no recuerdo cuál de ellos salva la vida gra­cias a ese deta­lle.
La pre­gunta es obvia: ¿Por qué rompe Van­ger­dahast la tra­di­ción (nacio­nal y fami­liar) y elige a alguien ajeno a ellos?. En fin, pura divagación.

Para el pró­ximo mes de agosto está pre­vista la publi­ca­ción de Elmins­ter must die!, escrita tam­bién por Ed Green­wood. A falta de leer algún extracto de WotC, he de supo­ner que será la "revi­sión" del per­so­naje de cara a la 4e; si alguien no lo sabe, en los "nue­vos Reinos" el gran archi­mago tiene muy poco poder y pasa todo el tiempo en Sha­dow­dale, medio amar­gado y sin que­rer saber nada del mundo.

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  1. una enorme barrera mágica que cubrirá toda la ciu­dad y parte del bos­que, y cuya fina­li­dad es pro­te­ger a los elfos de los extran­je­ros que lle­guen a par­tir de ese momento []
  2. des­gra­cia­da­mente, esta es una de las prin­ci­pa­les lagu­nas en la mayo­ría de nove­las de DnD []
  3. fami­lia regente de Cormyr []
  4. la elec­ción es ante­rior a esta his­to­ria, aun­que es aquí donde la vemos en acción []
  5. cro­no­ló­gi­ca­mente, 1500 años atrás []
  6. aun­que no siem­pre direc­tos []
  7. his­to­ria que se narra en la Tri­lo­gía de Cormyr []
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Este artículo fue publicado el 21 Mayo 2010 a las 8:00 y está archivado en Libros, Reflexiones, Rol. Puede seguir los comentarios a este artículo a través de RSS 2.0, o chatear con el autor, Chatear con Rafa. Si lo prefiere, puede entrar en nuestro canal IRC o en las Salas de Chat propias del blog.
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Elminster
La Saga de Elminster
por Rafa
21 Mayo 2010

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