Cuarta entrada dedicada a profesiones u ocupaciones medievales poco frecuentes en la partidas de fantasía medieval, originalmente escritas por Alric, y publicadas en The RPG Athenaeum.
En esta ocasión se describen el barbero, el cetrero y el molinero.
El barbero
Los barberos medievales tienen gran relevancia histórica en los albores de la medicina. No sólo se dedicaban a cortar el pelo, afeitar o acicalar la barba, sino también a cirugía básica y "sacamuelas".
Desgraciadamente, sufrían las limitaciones de los escasos conocimientos médicos de la época. Su preparación era mucho menor que la de los cirujanos, quienes se preparaban en las Universidades; como resultado, los barberos se limitaron a las sangrías o sangraduras y a la extracción de dientes.
Las sangrías eran sustracciones de sangre en un intento por "restaurar el equilibrio de los 4 humores corporales": la bilis vitelina o amarilla, la bilis negra, la sangre y la flema, que se corresponden con los cuatro elementos, fuego, tierra, aire y agua, respectivamente[1]. Si se creía que el paciente tenía demasiada "mala sangre", se sangraba ya fuera por cortes en la piel o a través de sanguijuelas, para restaurar el equilibrio.
El tratamiento de los dolores de muelas era igual de extravagante (a nuestros ojos). Un remedio común era encender una vela muy cerca de los dientes; el calor haría que los gusanos de los dientes se marcharan y saltaran a una taza que se colocaba debidamente bajo la boca del paciente. Cuando este tratamiento fallaba, la muela o diente en cuestión se extraía con alicates, sin anestesia.
El poste famoso de los barberos fue un símbolo de la práctica; originalmente, se colocaban los vendajes empapados de sangre en los postes, para secarlos, y el viento los hacía ondear y los enrollaba en los postes, dando la sensación de estar colocados en diagonal. Este es el origen de los postes modernos.
El cetrero
La cetrería era la práctica del uso de aves rapaces adiestradas para capturar otras aves, por motivos de comida y, sobre todo, de entretenimiento.
Aunque esta práctica está asociada con la aristocracia, se extendió entre el resto de clases sociales.
El trabajo del cetrero consistía en capturar y entrenar aves rapaces para ser utilizadas por
humanos, sin anular sus instintos naturales de caza. El cetrero fabricaba pihuelas[2] a medida, caperuzas y ronzales para cada ave, y era responsable, además del entrenamiento, de su alimentación y salud.
Aunque la cetrería fue practicada por todas las clases sociales, había diferencias acusadas entre las aves utilizadas, que dependía de la habilidad del cetrero para capturarlas. El ave más común y barato era el cernícalo, al que se adiestraba para que se posara en el puño del cazador; otras aves, en orden ascendente de valor, fueron el halcón sacre, el azor, el halcón peregrino y el águila, adiestrado para posarse en perchas de madera al uso.
Evidentemente, sólo los nobles más ricos podían permitirse águilas o varios halcones.
Dado que la mayoría de los monarcas practicaron la cetrería, los cetreros reales disponían de varios ayudantes y la confianza del rey, por lo que su posición era de gran influencia y prestigio.
El molinero
La profesión de molinero consistía en fabricar harina a partir de granos de cereal, normalmente con molinos movidos por el aire o el agua. Estos molinos se volvieron sofisticadas máquinas de engranajes con el tiempo, con piedras volanderas giratorias en lo alto de una base, la piedra solera, que permanecía inmóvil; el grano se colocaba entre estas piedras para obtener harina.
En la Europa feudal, el molinero solía alquilar el molino al señor de la comarca, y le pagaba con una parte de la producción de harina. Algunos señoríos medievales exigían que todos los siervos residieran en ellos para poder utilizar el molino del señor, una demanda poco popular que se daba en feudos donde los molineros corruptos informaban de cantidades menores de la harina producida para pagar menos.
La literatura contemporánea sobre la Edad Media sugiere que la profesión de molinero estaba mal vista, sobre todo por cuestiones morales, educación muy básica y comportamiento vulgar. Aunque esta definición es opinable, otras fuentes históricas señalan que, por la posibilidad de los molineros de obtener riqueza y posición mediante el trabajo de un modo que el resto de siervos no podía, era factible que estuvieran mal vistos por el resto de sus iguales; los molineros tenían la posibilidad de escalar peldaños entre clases, al margen de su carácter o educación.
- en realidad, esto pertenece a la Teoría de los Cuatro Temperamentos: Sanguíneo, Melancólico, Colérico y Flemático [↩]
- correa que se coloca en las patas del ave [↩]
- El mensajero, el sepulturero y el cazador de ratas
- El cerero, el pregonero y el trujamán
- El cervecero, el fraile y el médico de la peste
- El barbero, el cetrero y el molinero
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