Continúo con la crítica sana de varias novelas con trasfondo en los Reinos Olvidados, y hoy le toca el turno a Los Arpistas, una pentalogía en la que cada obra narra una historia distinta y en la que se alternan los protagonistas[1].
Esta serie está escrita por Elaine Cunningham y se publicó entre 1991 y 1999 (la edición original en inglés).
En ellos se alternan tres protagonistas: Arilyn Hojaluna (guerrera / asesina semielfa), Danilo Thann (bardo humano), y Elaith Craulnober[2], un elfo de la luna con reputación de asesino y muy temido en Waterdeep. He leído en algunos sitios que este último personaje, Craulnober, es una creación de Ed Greenwood, aunque las referencias cruzadas que he encontrado son posteriores a 1991, fecha en que se publicó el primero de los libros de Los Arpistas.
La Venganza Elfa
La Venganza Elfa es el primero en la serie, y sirve para introducir los que serán protagonistas de todas las obras[3]. Aunque el peso de la trama recae en Arilyn, el bardo cobrará protagonismo según avanza la historia.
En términos generales, la idea de contar una historia por libro es más interesante que lo
sucedido con la Pentalogía del Clérigo: en lugar de marear las mismas historias una y otra vez, se plantean otras nuevas cambiando de escenario y de protagonista.
En en este libro se habla de una conspiración para acabar con la organización de Los Arpistas, y será Arilyn Hojaluna la elegida para desenmascarar al responsable.
La historia es interesante, aunque tarda un poco en enganchar. Un problema de esta autora es el tamaño excesivo de los capítulos, cosa que, si lees durante la noche, hace que resulten interminables y no veas la hora de dejar la lectura.
No está mal, nada mal, y sirve de anticipo de lo que vendrá después.
Canción Élfica
El segundo libro es Canción Élfica, y estas son palabras mayores. No tanto por la historia en sí, sino por la base que da pie a la historia.
Aquí se nos plantea otra amenaza para la organización, con dragones y conspiraciones de por medio[4], orquestada por una antigua arpista resentida por el trato recibido durante años.
Lo que me enganchó de este libro es precisamente el motivo de esa antigua agente arpista para atacar la organización, y aquí hay que matizar algo de las reglas: muchos saben que en ADnD, primera edición, los bardos eran lo que hoy conocemos como clase de prestigio; para llegar a ser bardo, había que alcanzar ciertos niveles de guerrero y luego otros tantos niveles de ladrón. Y luego comenzaba como bardo de primer nivel. A partir ahí, la primera edición detallaba una escala de títulos que se obtenían según se avanzaba de nivel, y cada uno de esos títulos pertenecía a una escuela bárdica (había cuatro); a esto había que sumar la Magna Alumnae, lo mejor de lo mejor entre los bardos. Sólo los maestros bardos podían acceder a este último grado, y suponía lo máximo que podía alcanzar: esto sucedía en el nivel 23 de bardo.
Bajo la segunda edición, la clase de bardo fue remodelada de arriba a abajo y convertida en algo mucho más común, más débil o menos "romántico", si cabe, y no digamos en la tercera edición de DnD. Esta transición, novelada y contada en un escenario de fantasía, sirve de historia para la novela, y más aún, sirve como espoleta para saciar la sed de venganza de una antigua bardo y agente Arpista.
Como digo, a quienes hemos jugado con bardos de ADnD, la historia es preciosa.
El protagonista de este libro es Danilo Thann, quien deja a Arilyn en Tethyr al comienzo de la historia. La semielfa participará en otra misión de los arpistas al mismo tiempo que ocurre lo descrito en Canción Élfica. La aventura de Arilyn se describe en la siguiente novela de la pentalogía.
Como he comentado ya, esta novela es magnífica en su trasfondo, mientras el desarrollo es muy dinámico y muy entretenido. Los viajes del protegonista a distintos lugares para averiguar lo que sucede recuerda a las viejas películas de 007, en las que los variados escenarios transmitían sensación de movilidad continua. Absolutamente recomendable.
Sombras de Plata
Sombras de Plata es una novela mucho más introspectiva hacia los personajes, o concretando, hacia la protegonista, Arilyn. Al comienzo de la historia, la semielfa se separa de Danilo en una posada de Zazesspur, en Tethyr. El bardo marcha a Waterdeep, cuya aventura se narra en la novela anterior.
Esta será la última misión de Arilyn como Arpista. Es enviada al Gran Bosque de Tethyr
(Weldath) para verificar si son ciertos los ataques de elfos a las caravanas humanas.
Allí, la semielfa descubrirá su "herencia élfica" de la mano del jefe de uno de los clanes, Foxfire. Esto, unido a la sensación cada vez más latente de vivir como esclava de su propia Hoja de Luna (y a un par de cosas más), hará florecer en ella un sentimiento élfico mucho más poderoso que el que pudo haber sentido en la primera de las novelas.
Este cuarto volumen tiene lo justo para entretener; en algunos pasajes recuerda mucho a otro de la Pentalogía del Clérigo, el que narra los combates en el Bosque de Shilmista.
El desarrollo es un poco lento, pero después de leer el anterior casi todo nos parecerá lento. La narración mejora mucho cuando el foco de la historia va del bosque a Zazesspur, con sus interminables intrigas políticas y las incursiones sigilosas en casas ajenas.
Sin ser lo mejor, resulta agradable de leer. Son muy interesantes las descripciones de las fiestas y algunos rituales élficos, igual que sucede en La Venganza Elfa con el rito del elverquisst.
El Bastión del Espino
Bueno, esta novela es más larga que las anteriores y bastante menos brillante. En esta ocasión el protagonismo no recaerá en ninguno de los personajes anteriores, sino en una humana llamada Bronwyn que trabaja para los Arpistas. En realidad su pertenencia a la sociedad secreta se debe más a su origen familiar que a sus dotes (que tampoco son escasas, dicho sea de paso).
La historia narra el devenir de los descendientes de Samular, un paladín de leyenda que poseía tres anillos de enorme poder. El caso es que sólo sus descendientes directos pueden hacer uso de tales anillos, y en ese caso, sólo los de corazón puro.
Aunque parte de la aventura se desarrolla en Waterdeep, muchos momentos tienen los cuarteles generales de alguna orden de paladines o los propios zhentarim como escenarios.
Quizás lo más negativo de la novela sea el enredo de una decena de personajes mezclándose en las historias, contando hechos que al lector ni le va ni le viene, y que en muchas ocasiones son intrascendentes para la historia general.
Por si esto fuera poco, se añade el gran defecto de la autora, los capítulos extremadamente largos que desaniman e incluso aburren.
Un detalle que me gustó sobremanera fue el tratamiento de los paladines: lejos de la visión que muchos jugadores tienen de ellos como hermanitas de la caridad, aquí aparecen como intransigentes soldados que nunca cejan en su empeño por la gloria de su dios. Son más cruzados desde el punto de vista histórico que benefactores, desde el viejo punto de vista de Gary Gygax.
La historia prometía en el preámbulo, pero se diluye rápidamente al mismo ritmo que se introduce la inquietante (y numerosa) caterva de personajes.
Las Esferas de Sueños
El quinto y último libro de la serie está protagonizado por Arilyn, Danilo Thann y el tempestuoso Elaith Craulnober. Hay breves apariciones de Bronwyn, la protagonista del libro anterior, aunque su presencia es circunstancial y sin peso real en la historia.
La novela se desarrolla casi íntegramente en Waterdeep, planteando una aventura urbana en
toda regla, con sus conspiraciones mercantiles, sus luchas aristocráticas y persecuciones a caballo (o en carruaje) por las calles de la populosa ciudad.
Vuelve a aparecer Skullport, la ciudad subterránea de Waterdeep, nido de delincuentes, bandidos de todo tipo de razas y comercio ilegal. Ya en la novela anterior Bronwyn recurría a los "servicios" que Skullport ofrece para dar caza a un barco de esclavos.
El desarrollo de la trama es muy dinámico, valiéndose de las innumerables oportunidades literarias que ofrece la Ciudad de los Esplendores (no en vano es la ciudad más descrita e "ilustrada" de los Reinos Olvidados).
Entretenida y de ritmo ágil, engancha al lector por oscurecer la resolución hasta casi el final, aunque precisamente en ese punto la autora vuelve a pecar de amontonamiento de personajes: aunque esta novela no presenta tantos personajes de golpe como el anterior, la red final de conspiraciones se enreda aún más con tanto personaje pululando por la historia.
Obviando este detalle, la novela es, en su conjunto, de las mejores de la serie. Se nota la influencia de Salvatore en las confusas descripciones de los combates, aunque por fortuna para nosotros son más breves que las del creador de Drizzt.
Como último detalle, subrayar el gran fallo de la autora (repetido en todas las novelas) de alargar en demasía los capítulos, interminables y cansinos. En cada capítulo cambiamos de escena y protagonista varias veces, con lo sencillo que habría sido dividirlo en más capítulos. Al fin y al cabo, los capítulos de estas novelas no llevan título y sólo distinguen entre escenas.
- excepto en el primero, que es donde se presentan [↩]
- aunque no llega a la categoría de protagonista [↩]
- ya sea directa o indirectamente [↩]
- tampoco quiero reventar la historia a quien no la haya leído [↩]
- Novelas
- La Pentalogía de Los Arpistas
- Puerta de Baldur
- La Saga de Elminster
- Vencer al Dragón
- Dragonshadow
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